Editorial

(c) Diseño de portada - Paula Pappalardo



Número 134


BIENVENIDOS AL TREN!!!!!!!!!!!



Que luego de unas largas vacaciones regresa para recorrer los caminos de las letras y la amistad. Un nuevo año …. nuevos desafíos … una revisión del pasado y planes para el presente. Porque la esperanza y los sueños nunca desaparecerán. Y así seguimos aportando nuestro granito de arena por un mundo mejor, pleno de amor, de paz, de tolerancia, de respeto.



Movimiento en el andén … la locomotora humea y la campana da la orden de partir. Nuestro primer destino será SALTA “la linda”, donde aguarda nuestra amiga MARTHA GRONDONA. Es salteña y reside en la ciudad capital; ha recorrido con igual hondura la poesía y la prosa. Docente, fue Asistente Escolar en el Dpto de Psicología de la provincia de Salta. Tiene publicados trece libros, seis de poesía, cuatro de cuentos, dos novelas y un ensayo. Entre ellos: LETRA DE CAMBIO (poesía), LA MALA LECHE (novela), BARRO Y ESTRELLAS, la mujer aborigen, factor transculturador (ensayo), TROCHA ANGOSTA (cuentos), A CALLE ABIERTA (poesía), LA MANCHA DE IODO (novela), LA MUELA DEL JUICIO (poesía), EL COBRADOR (cuentos), CONTAME UN CUENTO ( relatos de bolsillo para jovencitos), COMO UN DIOS BIFRONTE (antología), LA CAPITANA (cuentos), CIUDAD PERDIDA y MIENTRAS TANTO (poesía), PLEGARIA PROFANA (poesía). Participa de Congresos y Encuentros de Poetas y Escritores; colabora en periódicos y revistas virtuales y de papel de Argentina y del extranjero. Participó en antologías del país y del exterior. Ha sido Vocal, Secretaria y Órgano de Fiscalización de SADE Salta; fue Vocal y Secretaria de la Fundación Salta. Es miembro de POETAS DEL MUNDO, de SADE Buenos Aires; pertenece a Gente de Letras. Martha Grondona es comentarista de libros, presentadora de libros. Ha dado conferencias y charlas sobre distintos temas: v. g. La mujer factor transculturador en el NOA, La escritura femenina en Salta, Consideraciones sobre la obra literaria de Zulema Usandivaras de Torino, Personajes en la novela femenina de Salta, Poética de Sara San Martín en YO SOY AMÉRICA. Profesoras de la UBA y de la UNSA han tenido en cuenta su escritura en artículos y conferencias en el país y en el exterior. Recibió premios (en prosa y poesía) y distinciones por su labor literaria. Hoy nos deja sus poemas, plenos de hondura y sentimiento a flor de piel.






volamos al espacio

regresamos jadeantes



despeinados/sudorosos

serenos dioses efímeros



descalzos



comimos la fruta/madura

sin culpa ni temor

                            la disfrutamos



acariciarnos

recorrer cada centímetro de piel



olvidar la intemperie

                            nuestros abismos



cuando un rayo fugaz/nos incinera

por fin encontramos

la dicha provisoria



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estrella fugaz

me voy/entre

las sombras

              de la noche



en mi cabeza y mi espalda

la llovizna



no se si podré/volver

mañana

para besar tus párpados

acariciarte



el destino dirá

lo que no puedo/ decir yo

presa de un signo

inexorable



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vestían ocre

la copa de los árboles

era otoño



no de calendario



y te moriste



sin mencionar lo harto

de estar viviendo

                              así

huérfano/ de amor

la ternura hecha sombras



esa forma de decir

no pasa nada

aunque el corazón

se te rompiera



el desdén fue tu mortaja

lágrimas/ no mereciste

ni responso

por morir

sin dejar legados

ni suculento botín

                          en algún banco



el banco de plaza

tu único refugio



te moriste

nada más



************************************





mi piel/ la religión

todo me acusa

ningún delito cargo yo

                                solo nacer

equivocar el lugar



atosiga la vida

                      el bullying



por las mañanas/ no quiero despertar



originario entre advenidos

oscuro en un país/ de blancos

blanco entre morenos

pobre entre ricos    rico entre pobres

mis ojos negros

                         entre jade y cielo

entre cristianos

judío / o musulmán



nada a favor



****************************************





en vano juntarse en el bar/con los amigos

saborear una taza de café/la medialuna



declamar contra la corrupción/la carestía

infame/salpica a todos/descose los bolsillo





sin tiempo para el beso

esperando qué





la calle reverbera sol

si al menos un árbol regalara sombra



nada es de regalo/todo cuesta



en esta subasta está mi vida/en juego

y qué le voy a hacer



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soy mujer

soy hembra

soy la viga/que sostiene

                                         el mundo



sé amar

engendrar hijos

sé como darlo todo por amor



caricia

sopa caliente

noche despierta

la justa palabra



soy mujer

poseedora/del canal de la vida

                                                y el placer



soy mujer

paridora de hijos/y de versos



                                         de su libro “PLEGARIA PROFANA”





Los amigos salteños nos convidaron con ricas empanadas y un buen torrontés de Cafayate. Así reconfortados nos dirigimos al aeropuerto pues el trencito iba a volar rumbo a la Madre Patria. Que en España nos esperaba MARÍA TERESA BRAVO BAÑÓN. Nacida en Alicante (1954) reside en TARRAGONA (ESPAÑA). Maestra  jubilada   de Enseñanza Primaria. Antóloga de poesía universal, dinamizadora de bibliotecas escolares  e institutos para el fomento de la lectura y la poesía como vivencia existencial. Fue  Coordinadora  de la Revista Literaria  Generación. Profesora del Instituto de Ciencias de la Educación de talleres de Creatividad literaria y divulgación de la poesía. Colaboradora de numerosas  revistas  literarias y pedagógicas. Bibliografía: Sombras de la Razón (Colección Ibn Gabirol, Málaga 1981 Prólogo de Dionisia García). Entre las Crines del Viento (Editorial Salobe, Málaga 1984). Liturgias del Crepúsculo (Pliegos del Crotalón, Colección de Víctor Infantes, 1985). Invitación a la metáfora (Editorial Málaga-Marruecos, 2005 Prólogo de Juan Carlos Conde, Profesor  Medievalista  en  Bloomington, Indiana, Estados Unidos). Es un crimen talar el almendro florecido (Editorial Silva, Tarragona. prologado por Ernesto Kahan). Violeta Malabar (poemario conjunto con Alejandro Gómez García, Editorial Beaumont ( USA) 2010). Liken (Editorial Manos de tiza , 2012). Dirige la revista digital  “Manos de tiza”. Hoy nos deja sus poemas que espero disfruten.




MONTFALCÓ  MURALLAT



 Sé tú mi Montfalcó.

Guárdame en la roca viva de tus cimientos,

y déjame acurrucada  en medio de tu plaza fuerte.

a la sombra de tus torres de vigía.



Me quitaré la coraza prestada 

de cangrejo ermitaño

y seré, en tu hombro, la fuente que mane

todas las lágrimas de la Tierra,

por el horno apagado de mi corazón

que ya no cuece ningún bendito pan,

ni ninguna golosina endulza

 la vida de los que me amaban.



 Sé tú mi Montfalcó,

para poder, por fin, ser vulnerable

al mostrarte mi miedo

por esa hemorragia del tiempo desahuciado

que nos desangra hasta la marea final

y que apenas puede restañar

 la ceniza de mi boca en versos.



 Sé tú mi Montfalcó,

y déjame ser frágil, cobarde, quebradiza,

desvalida, inerme, asustada,

indefensa, desamparada, expugnable...



Solo para sentir cómo me abrazas.





GUERRERO DE MONTFALCÓ



Volvió el guerrero del tiempo herido de nostalgia

buscando el perfume de la mano amasada en flor de harina,

y el santo sabor de la hogaza recién cocida en el horno.

Buscó , en torno al obrador , la risa, o el suave murmullo

de la canción de cuna de una madre que amamanta;

o el revoloteo de infantes, cual gorriones revoltosos,

 por las calles empedradas  de Montfalcó.



 Encontró el horno frío y las huellas del trabajo

erosionando la piel deshuesada de la piedra,

(dócil oquedad donde se fraguaba el bendito pan de cada día).

 entre el silencio desgajado  de  vacíos y ausencias.



El guerrero se fundió en el fuego fatuo

de un tiempo sin mácula ni imperfección posible.

Abandonó sus armaduras,

se comió las hormigas y las hojas secas

del interior del horno que un día alimentó la vida.



Por el cielo le sobrevoló un azor , llevando en el pico,

los jirones de la inocente  paloma torcaz

que anidaba en las torres de defensa .

La pluma que cayó en danza ingrávida hasta mis manos

sirvió para  escribirle estos versos .





HORA PRIMA EN EL CLAUSTRO DE SANTES CREUS

He arañado tu nombre en la piel de los cipreses

y han sangrado savia de mil años .

Suéñame en la umbría cerúlea

de las palmeras de alabastro,

muy cerca del naranjo que mece,

indistinto, azahares y gorriones;

al borde de la fuente por donde la Eternidad

gotea en humilde burbujeo.



Guárdame en esta mágica redoma de luz zafiral,

para que la cicatriz del tiempo o pueda

mutarme los labios de dulcísima espera .



DIÁFANAS TARDES SOBRE EL CABO

                                   ( Luz de hora nona)

En las diáfanas tardes de Abril

acudía para escuchar el mar doble

de la cala hasta el pequeño cabo.



Subía al viejo faro, ciego ya,

bastión de remotas tormentas,

vigía permanente abrazado de espuma,

testigo de antiguos naufragios y derrotas.



En mi afán de trascendencia besaba sus piedras

para que, cuando viento y mar, desbocados los siglos

le arrancasen hasta los cimientos y los convirtieran

en mansa arena de playa o de clepsidra,

siguieran repitiendo el eco

de aquel inflamado beso por encima de mi boca de ceniza.



ANTES DE MAITINES

Antes de maitines

te dejaré una rosa de los vientos

al pie del buzón de tus cartas electrónicas.

Recogeré un fragmento de cometa

para soltar su rastro luminar

en tu pantalla.



Plagiaré un arco iris

para regalarte unos versos de acuarela.



Y después me recogeré

hacia el cenobio de tu ensueño

dónde cúpulas turquesas

y balandros atardecidos

navegarán hacia ti

en mi almohada .



LUZ DE LAUDES

Penden los últimos frutos

en las ramas más altas

para sustento de aves fugitivas

que inician el largo rumbo

hacia la Patria del Equinoccio.



Mientras los gorriones tiritan

bajo aleros de creciente escarcha

esperando el tibio refugio

de unas manos misericordiosas.



Era hora de partir … Que el trencito debía regresar a la patria. Y así fue … La locomotora arrancó desde Ezeiza y su próxima parada fue la ciudad de La Plata, para recibir a otra amiga: EMILSE ZORZUT. Nacida en LA PLATA (Pcia. de Buenos Aires), ciudad donde reside. Psicóloga Clínica egresada de la Universidad de La Plata. Asistió a cursos de Periodismo en la Escuela del Círculo de Periodistas de La Plata. Incursiona en los géneros de poesía, cuento, novela, teatro, guiones de cine y TV. Publicó:Sobre mundos abismales” (poesía, en conjunto con Marta Multini en 1990). “Al compás de la ronda” (cuentos, l993). “Morada de los cuatro vientos” (poesía en prosa, 2000). “Morada de mi sombra” (poesía, 2001 - (Premio Platero 2000 –Ginebra–Suiza). “Caleidoscopio” (Poesía Haiku con ilustraciones de Ray Respall Rojas y presentado en La Habana – Cuba – 2004). “Síndrome x” (Cuentos – 2007). “Peregrinaje” (Poesía Haiku ilustrada por Diama Voloj – 2008). “Moradas” (Reunión de ocho poemarios con el título inicial de MORADAS. 2010). “La faraona” (cuentos, 2013). “Prisma Lunar” (poesía haiku, 2013). Socia de la Sociedad de Escritores de La Plata e integrante de la Comisión Directiva en distintos períodos. Colabora con revistas literarias argentinas e internacionales como así también en sitios virtuales. Miembro de POETAS DEL MUNDO en calidad de Cónsul por la ciudad de La Plata – Argentina. Fue galardonada en distintos concursos locales, en Capital Federal, en el interior del país e internacionales. Intervino como jurado en concursos literarios locales. Hoy nos acerca un cuento de su libro La Faraonaque nos retrotrae a un pasado no tan lejano.

E Mail: zorzutemilce@gmail.com



OJO POR OJO



-¿Es tu primer día?

-Sí

-Estás asustada, ¿no?

-Un poco

Alfredo, cuarentón amable, miraba a la jovencita que esperaba en la antesala, con gesto protector.

-No temas, acá nadie se come a nadie, ni ese simio que está en la pecera-agregó señalando el despacho del Jefe rodeado de vidrios.-Allí donde lo ves con esa apariencia de gorila lista para el ataque, es inofensivo.

Alicia sonrió tímidamente mientras apretaba una mano contra la otra.

-Me llamo Alfredo Ríos, cualquier cosa que necesites llámame.

La joven lo miró alejarse con su paso displicente y apoyando al caminar en cada pierna el peso de su cuerpo alto y robusto.

Debía medir más de un metro ochenta y tenía dos grandes manos que le daban a sus brazos la impresión de gran fuerza. Luego miró hacia la “pecera”, el Jefe a quien debía entrevistar estaba sentado en su escritorio mirando papeles, tenía el entrecejo fruncido y cara de muy pocos amigos. Ríos dijo que era inofensivo pero ella no pudo evitar que su pulso se acelerara.

La puerta del despacho se abrió, se asomó un empleado y la invitó a pasar.

-¿Señorita Miranda?-preguntó el jefe con un tono de voz que ella sintió que la incrustaba contra la pared.

-Sí

-Siéntese, por favor-y volviéndose hacia el empleado ordenó-dile a Rosa que venga.

Luego se volvió hacia ella.

-¿Sabe dactilografía, no? Porque eso es lo que necesitamos.

-Sí, señor

Rosa entró en el despacho después de golpear la puerta, dio la sensación de hacer cumplido una orden militar. Era bajita, menuda y de ojos negros e inquisidores.

-Rosa, la señorita Miranda trabajará con usted, es dactilógrafa. Solucionado el problema ¿no? Ya no se quejará más porque se le atrasan los expedientes. Indíquele la tarea.

El tono seco del Jefe aumentó su incertidumbre, ni siquiera un “por favor”, todo lo dicho era una orden.

-Ven conmigo- dijo Rosa sonriendo que ya se había hecho cargo del pánico de la joven.

Ese primer día ni siquiera fue al baño, no se animó a levantarse de la silla aunque por momentos sentía que se orinaba encima. Dos o tres veces Alfredo pasó junto a su mesa.

-Despacio, nena, te estás suicidando,- le dijo la primera vez, la segunda se limitó a guiñarle un ojo.

Los días siguientes no fueron tan duros, sobre todo porque fue disminuyendo su inseguridad y su miedo. Además Ríos con su actitud paternalista la alentaba, le ofrecía un café, le hablaba de sus dos hijos y de las ilusiones que había depositado en ellos. Impresionaba como un buen padre y marido. Así fue como logró que a medida que pasaba el tiempo Alicia Miranda comenzara a sentirse en familia.

Rosa también era agradable, le corregía el trabajo sin hacerla sentir mal y le señalaba sus aciertos, así poco a poco todo tomó un buen ritmo.

El tiempo comenzó a pasar rápido, días, meses y hasta un año se fueron acumulando mientras Ríos se iba convirtiendo en una especie de padre sustituto a quien la jovencita se animaba a confiarle algunas cosillas privadas. Él la escuchaba y aplicaba su criterio certero cuando cabía que hiciera alguna observación.

Sin darse cuenta Alicia lo fue colocando en un pedestal y se transformaba en una leona furiosa cuando alguno de sus compañeros emitía juicios desfavorables sobre él.

-Me voy al campo, Alicia- le dijo una mañana- voy a inspeccionar los bienes de un fulano que tiene más plata que los ladrones. ¿Quieres que averigüe si tiene algún hijo soltero?

-Ni se le ocurra. ¡Estoy tan bien sola! Vaya a saber si no me resulta un psicópata.

-¡Qué exagerada! todavía quedan tíos buenos en este mundo, no seas tan desconfiada.

A la mañana siguiente cuando Alicia llegó la oficina era un caos, Ríos había tocado un alambre electrizado, sus manos se habían quemado totalmente y debieron amputárselas. el impacto fue tan fuerte que Alicia se dejó caer en una silla y se puso a llorar.

-¿Por qué lloras? son designios de Dios, todo se paga en esta vida- comentó Sebastián con cierta satisfacción.

-¿Cómo puedes ser tan cruel?- gimió ella entre sollozos.

-¿Cruel? ¿Sabes lo que hicieron esas manos? Destruyeron vaginas con la picana eléctrica, hicieron que fetos inocentes bailaran un can-can furioso en el vientre materno, bajaron dientes en bocas que se animaron a reclamar ante injusticias.

El rostro de la joven adquirió un intenso color blanco, era incapaz de mover un solo músculo y nadie podía haber explicado como seguí aún consciente.

-Ríos fue torturador de la policía durante el gobierno anterior. Imposible creerlo ¿no? Pues créelo, es la verdad, No éramos muchos los que lo sabíamos y no me animé a romper la imagen que te habías forjado de él. ¡Lo admirabas tanto!

Alicia cerró los ojos, como una película de terror comenzaron a proyectarse en su cerebro las escenas descriptas por Sebastián: mujeres retorciéndose sobre planchas de metal y emitiendo alaridos que nadie escuchaba. ¡Y los fetos! Él tenía hijos, decía amarlos, cuidaba de ellos. ¿Cómo no tuvo piedad por quienes aún no habían nacido?

-¡Y me dijo que no fuera desconfiada!- solo atinó a decir.



                              de su libroLA FARAONA. La cara injusta de la ley”



Otra vez en la huella con la locomotora a toda máquina. Y dirigiéndose al sur como último destino. Pues en el andén esperaba JORGE CASTAÑEDA. Poeta, escritor y periodista nacido de padres rionegrinos en la ciudad de Bahía Blanca y radicado en VALCHETA (prov. de RÍO NEGRO). Tiene publicados numerosos libros entre ellos: “La ciudad y otros poemas”, “Poemas breves”, “30 poemas”, “Poemas sureños”, “Sentir patagónico”, “Los atabales del tiempo”, “Valcheta, un pueblo con historia”,“Suma Patagónica”, “Raíces de piquillín”. Ha participado en varias antologías. Es conferencista sobre temas patagónicos. Miembro de la Sociedad Argentina de Escritores y de asociaciones y entidades culturales de Argentina, España, Francia, Italia, Suiza, México, Colombia, Estados Unidos, Brasil, Chile. Es entre otras distinciones Ciudadano Ilustre de Río Negro, Cónsul de Poetas del Mundo y Embajador Universal de la Paz (UNESCO). Traigo hoy sus poemas, que reflejan la vida y a su querida Patagonia.






LAS SOMBRAS



Atardece.

Muy pronto la oscuridad

Ocupará los rincones

Y ganará los espacios

Que atrás va dejando el día.



Atardece.

Habrá gran alacridad

Perdidas las emociones

Y un desgano sin apuros

Su silencio cantaría.



Atardece.

En las sombras orfandad.

Ya quietas las intenciones

El día se va en cerrazones

Y una gran melancolía.



Atardece.

Hay tanta fugacidad

Que todo pasa y se va:

Recuerdos, sueños, canciones

Y esta tristeza tan mía.





NACIMIENTO DEL PAN



Hijo de la harina

Y de la masa

Redondo y aromado

Va naciendo el pan.

Abrigado

Al rescoldo de las brasas

Leudará

Con su presencia

 El frescor de las mañanas.



Humilde vástago

De la espiga

Tiene sabor a surco

Y a delicia terminada.

Su espera

Nunca holgazana

Le da en formas diferentes

Una grata semblanza.



El pan es un viejo

Caballero de barbas blancas

Que sonríe a la vida

Y acompaña

El vino de las tinajas.



Crocante de insomnio

Nace cada día en las madrugadas

Y en cestas de mimbre

Transita la vida

Saboreando alboradas.



Su partitura de miga

Y cáscara

Habita

En cada casa

Que como un huésped amable

Para todos se desgrana.



Harina, levadura, masa,

Pan esencial

Que siempre gustas y nunca hartas

Ni empalagas,

En mendrugos, en trozos

En rebanadas,

Las nostalgias

Del hombre acompañas.



Celebrante sacerdote

De las viandas

Sube a la mesa de todos

Y nunca digas basta.

Para tu sabor no se encontraran

Nunca las palabras

Ni las manos alcanzaran

Para bendecirte

Cuando te partan.



Pan amigo del solitario

Y del que no tiene vituallas

Por tu milagro te doy las gracias

Y te ruego con voz de bonanza:

Pan nuestro: nunca nos dejes

Ni te vayas.





QUIERO VOLVER A MI PUEBLO



Estará la primavera

Con los jardines en flor

Y pasará por las calles

Despacito el regador.

Quiero volver a mi pueblo

Tranquilo del interior.



Otra vez en las riberas

El arroyo con su frescor

Hablará de los secretos

Llamándome con tu voz.

Quiero volver a mi pueblo

Tranquilo del interior.



Vendrán inquietos los loros

A descansar de su labor

Y volarán mariposas

Con su nota de color.

Quiero volver a mi pueblo

Tranquilo del interior.



Habrá mil tonos de verde

Vistiendo cada rincón

El cielo estará azul

Y feliz será su sol.

Quiero volver a mi pueblo

Tranquilo del interior.



Para olvidar el cemento

Para descansar mejor

Para dejar de correr

Para encontrar lo que soy

Quiero volver a mi pueblo

Tranquilo del interior.





El trencito estaba cansado … pobre … por eso decidió la locomotora regresar a su casita. Y aquí los espero, con sus cuentos y poemas más una minibiografía. Recuerden que la revista la hacen ustedes, con su obra. Pueden enviarla a: letrasenelanden@gmail.com

Agradezco a quienes me han enviado salutaciones por las Fiestas, los llevo en el corazón.

Un abrazo

CRIS