Editorial

(c) Diseño de portada - Paula Pappalardo



Número 135

QUERIDOS PASAJEROS:



El otoño ha llegado a estas latitudes … Con su aura suave y sus árboles luciendo coloridos ropajes. Es tiempo de renovación, de dejar ir, de prepararse al descanso invernal, para un nuevo renacimiento cuando llegue la primavera.

Y antes que el tren parta quiero dejarles un poema de mi autoría:



PORQUE EL OTOÑO...



Si es acaso el otoño

un tema recurrente que me atrapa,

le debo esa obsesión a los colores

variados e infinitos que declara

su presencia en abriles desvelados

por el leve rumor de la hojarasca.



A la vera de algún viejo camino

los árboles son sombras espaciadas.

Engamados en verdes y dorados

pelean con fervor su lucha vana.

En susurros o en ráfagas el viento

descuelga mariposas amarillas,

ocres, pardas, muriendo leve muerte

con un temblor apenas perceptible

- silencioso reflujo, voz callada -

El cielo es una ruta en golondrinas

- negra flecha que apunta al horizonte -

sobre el túrgido aire desolado.

Y el ocaso de mayo desmorona

un fulgor que se duerme hacia el poniente

mientras crece la luna ilusionada.



Si es acaso el otoño

la estación en que abrevo la nostalgia

se lo debo al latido demorado

de la piel que reclama tu ternura,

el fogoso desmadre de tus besos,

tu mano de escultor que me diseña,

tu sonrisa enredada entre mis ojos.

Y la luz que me anuncie la alborada.



                        CRIS FERNÁNDEZ



Ahora sí … suena la campana … humea la locomotora y ¡partimos! El trencito estuvo practicando para decir “ciao!” a este nuevo pasajero que llega del otro lado del Atlántico: GIUSEPPE BÉSSOLO. Nacido el 4 de febrero de 1937 en Maglione- Torino (ITALIA). Médico cirujano, especialista en cardiología y endocrinología. Amante de la literatura y la poesía. Publicó 3 libros de poemas con el seudónimo de Beppe Belloso: “Silabas de viento” (1981). “Ecos de silencio” (1989) y “Crepúsculo de palabras” (2013). Ha sido nominado en “Concurso de poesía A. Manzoni” de Stresa. Una de sus poesías fue publicada en la antología “El Contemporáneo” editada en ocasión del concurso internacional de poesía: “Ciudad de Venecia”-14° edición 1990. Nos deja hoy un bello poema.



DIME SI EL CIELO ES INFINITO



Golondrina que juegas

sobre escaleras móviles

 que van con el viento

y buscas desaparecer en el espacio

cuando te alejas

 entre guerras de nubes que vagan

por rumbos sin puerto

eres fuga de pasiones

que la ola de días concentrados

alejan de nosotros y el áncora

del recuerdo liga al pasado

locuaces reclamos transgreden

en ecos de cristales

sobre nuestro desacuerdo

alas amparadas por el viento

que agitan su sed de infinito

trazando sílabas mudas

sobre la diáfana pizarra de aire

mis incertezas están ávidas

de ahondar en tu fantasía

andando por los desiertos del cielo

dime si el cielo es infinito

para tus ansias de fuga

o tiene los confines

como tus primaverales miedos.



Nos despedimos luego de pasear por la zona y emprendimos el regreso a la patria. Y en el sur de la provincia de CÓRDOBA ascendió una nueva pasajera: INÉS MONGE. Nacida el 5 de mayo de 1935  en JOVITA (prov.CÓRDOBA), ciudad donde reside. Ha publicado: “Aún es tiempo…de contar historias”  “Andando en un tiempo, sin tiempo” “Recuerdos de familia”    Participó en certamen Literario Casa de la Cultura de Jovita, cuento premiado “Una madre espera”. Realizó exposición de fotos en adhesión “Encuentro De Teatro” en Sociedad. Italiana de Jovita. Narradora de cuentos para niños en Biblioteca Sarmiento,de Jovita. Nos deja hoy un cuento pleno de emoción y esperanza.






EL DOLOR DE LAURA



¡Vamos pequeña, tienes que tener calma.!

-No doctor, yo lo que tengo es rabia, impotencia, angustia, todo menos calma!

-¿Sabes que esas palabras tan oscuras, tienen prohibida la entrada? Aquí en la Maternidad todas las palabras      brillan, todo es Luz, Esperanza, Alegría y muchas más....

 -No tengas tanta angustia chiquita, tranquilízate, lo necesitas.¿Te molesta que te aparte el cabello de la cara?

-No, claro que no.

-Ya falta poco para que se devele el misterio, como en la canción, ¿“Será nena, será varón”?

 Tu esposo que opina, aún no lo vi.    –Silencio.

-Tu nombre es Laura?    -Si.

-Dime Laurita, tu esposo va a presenciar el parto?......- No.  –Tu mamá te acompaña?....-No.

-Esa joven que está en el pasillo, vino con vos?    -Si.  --¿Quién es?

-Mi amiga María Teresa, yo estoy alojada en la casa de ella, Marité va a casarse para Navidad.

 -Y vos,  ¿estás casada o en pareja?   -No.

 -Cuanto hace que están distanciados?  ¿Sabes Laurita, el idioma del silencio no lo manejo muy bien.

- ¿No quieres que charlemos un poquito, que nos vayamos conociendo?

 Empiezo yo, mi nombre es Juan, esta mañana estuve en cirugía y ahora me tomé media hora de descanso, pensaba salir a caminar un momento por el jardín mientras bebía un café, pero creo que te voy a dedicar ese tiempo, a que nos conozcamos mejor, yo soy el médico que va a atenderte, y siempre charlamos con las mujeres que van a ser madres, qué opinas?

- Que no tengo mucho para contar.

-No importa, algo va a surgir. -Cuántos años tienes pequeña?

-Diecisiete.

 -Riendo dijo: Como soy médico la tengo clara, digo, sé de donde vienen los bebé y que hay que hacer para que vengan, no quiero entrometerme, solo ayudarte, cuéntame algo de tu vida, quieres?  -Pero así no Laurita, más lágrimas no, ya lloraste suficiente, haz de cuenta que hablas con el cura de tu  barrio, secreto de confesión, como dicen, que te parece?

Vamos chiquita, tengo edad como para ser tu padre, deja que te tome entre mis brazos, así, vez así está mejor. Te propongo algo, te doy mi pañuelo –el tuyo está hecho sopa- te suenas la nariz y empiezas a contarme tu historia, que presumo tiene lo suyo, eres de esta ciudad?

-No, mi amiga lo es, ella me trajo aquí, y a la casa de su Bisabuela.

-Bueno linda, como es que quedaste embarazada?

-¿Lo tengo que contar, doctor Juan?

-Si, desde el principio, por favor.

-Una noche fui a bailar, mi hermano me acompañaba, mamá me dio permiso después de que insistimos mucho los dos, papá no estaba, había viajado por unos días, él es muy recto, muy severo, no me deja salir, nunca había ido a un boliche –y nunca más iré-

-“Nunca “es  un  palabra gris, como para no usar, continua por favor.

-Estaba con mi hermano, yo miraba todo, las luces, la decoración, la música era un poquito estridente, pero me gustó, bailé, lo pasé casi bien. -Como, casi?-Es que me parecía ver a mi papá aparecer en el puerta del boliche enojado, gritándome, pero no, no estaba. Le dije a mi hermano que quería volver a casa, estaba un poco aturdida, él tenía razón, era temprano, con lo que nos costó el permiso!

 Además estaba con una chica que se gustaban, bailaban, reían. Eran pocas  cuadras a casa, tiene un amigo que trabaja un remis, lo ubicó con el celular, en veinte minutos vendría.

Esperé un rato, me despedí de mi hermano, me asomé, pero había unos muchachos de esos que siempre dicen groserías y entré de nuevo. Cuando no los vi más, salí, apenas caminé unos metros, aparecieron, me tomaron  de los brazos  con fuerza, y me arrastraron hasta la oscuridad, no podía gritar, me taparon la boca con violencia y rapidez tironearon de mi ropa, quise patear, morderlos, pero tenían tanta fuerza y ese inmundo olor a alcohol, y uno de ellos me...

  -Ya entendí, es suficiente Laurita.

-Mi papá nunca lo supo, si se entera que mamá me dio permiso, nos mata!

-No querida, los padres no matan a sus hijos, a veces los asustan, como hace el tuyo, por qué no sabe enfrentar una situación  difícil, pero ya resolveremos eso un poquito más adelante.

-¿Cuándo supiste que estabas embarazada?

-A las ocho semanas, yo soy irregular.

¿Qué pensaste?

-En abortar;  hablé con mi amiga Marité, ella me entendió, pero me dijo que no lo hiciera, que la esperara, que el domingo  hablaría conmigo.

Pero esa tarde salí sola a caminar, caminé mucho, cansada me senté sobre unas piedras al borde del camino, vi pájaros lejanos que volaban muy alto, eran solo siluetas describiendo círculos en el cielo azul, y en mi cabeza eran círculos las palabras que danzaban enloqueciéndome, no sé contarte, pero se entremezclaban “muerte, con vida”,  “derecho de nacer”, “esperanza”, y también estaba mi furia, mi rabia, todo era un torbellino, después de mucho rato, empezó a aquietarse, fueron achicándose los círculos hasta convertirse en uno solo y en una sola palabra. Me puse de pie y supe que debía volver. Así lo hice, fue más corto el camino porqué vine acompañada.

-Si? Cuanto me alegro  pequeña y  quien te acompañó?

 -Mi hijo Doctor Juan,  mi hijo, a quien decidí darle la vida, pese a que yo tenía tantas ilusiones con mi vida, quería trabajar y estudiar, ser alguien, nunca pensé en saltear etapas, ¿por qué doctor Juan, por qué así ? –preguntó llorando.

 Ay Chiquitina, ojalá tuviera la respuesta, la palabra  capaz de borrar todo el horror que viviste, pero...no tengo esa palabra, porque no existe, es una página que no se puede volver atrás, ahora hay que mirar solo hacia  adelante, ya verás que tendrás fuerzas para  empezar una nueva  vida .

 Y besándola en la frente dijo ¿Sabes Laurita, cuando las palabras se aquietaron en tu cabeza, es porque pasaron a tu corazón,  cambiándote la palabra muerte por la palabra Vida, es que  Dios te acarició el alma.

 -Permíteme decirte que tu elección fue acertada,  no te vas a arrepentir, cuando vuelva a amanecer ya tendrás sobre tu pecho ese ser tibio y puro, indefenso, que solo dependerá de vos. Eres toda una mujer Laurita, más allá de tu poca edad, y si aceptas yo seré el padrino de tu hijo, que dices pequeña?

-Que sí, quiero que seas el padrino Doctor Juan y  Marité será la madrina.

El sol alumbró un nuevo día y un nuevo ser estrenó la vida, el pequeño Sebastián cerró los ojos cuando el Doctor abrió la ventana diciendo: -Ves Laurita, a dejar entrar la luz, a vivir el presente con fe, con esperanza,  cierra la puerta a tu experiencia de dolor, tira la llave lejos, lejos, donde no vuelvas a tropezar con ella. –

 Recuerda que la felicidad es un trayecto, no un destino, y ahora mi niña a volar, tus alas son fuertes, ya crecieron...!



Dijimos adiós y al tranquito lento la locomotora rumbeó para el litoral, que allí aguardaba un pasajero que ya viajó con nosotros: ADRIÁN NÉSTOR ESCUDERO. Nació y reside en la ciudad de SANTA FE (Prov. SANTA FE). Es Doctor Contador Público Nacional (1975) y Magíster en Dirección de Empresas. Desempeñó su profesión en Gestión Privada desde 1975 a 1980. Sin embargo y concomitantemente, actuó desde 1971 al 2011 como profesional de la Gestión Pública de la Provincia de Santa Fe (actualmente retirado, sus dos últimos cargos en el servicio civil al Estado Santafesino fueron los de Director Ejecutivo del “Programa de Expansión y Mejoramiento de la Enseñanza Agropecuaria en el Nivel Secundario (Convenio Provincia Santa Fe-Banco Interamericano de Desarrollo) (1988-1990) y el de Contador Fiscal afectado como Secretario General del Cuerpo Colegiado del H. Tribunal de Cuentas de Santa Fe. Miembro del Colegio de Graduados en Ciencias Económicas (CPCE-Ia. Circunscripción Provincia de Santa Fe) y ex Miembro del Colegio de Funcionarios Públicos Jerarquizados de la Provincia de Santa Fe. Ejerció la docencia en el campo de la Administración de Empresas en la Facultad de Ciencias Económicas (UNL) desde 1972 a 1980; y en su similar de la Universidad Católica de Santa Fe desde 1980 a 1999. En esta última ocupó por dos períodos el cargo de Secretario Académico (con funciones de Vicedecano) entre 1980-1985 y 1995-1999. Es Escritor, Ensayista y comentarista literario, artístico y religioso. Como Narrador cultiva los géneros del realismo mágico, lo maravilloso, lo fantástico, el terror, la ficción científica y la ficción conjetural metafísica. Entre otros, se menciona: Autor de 3 Libros de cuentos editados: Los Últimos Días (1977), Breve Sinfonía (1990) y Doctor de Mundos I (El Sillón de los Sueños) (2000); Libros inéditos: Nostalgias del Futuro; Desde el Umbral…; El Reino de los Sueños-Tomo I; Mundos Paralelos, El Emperador ha muerto; Apocalipsis Bang; Piedras (una Fábula Mitológica); Doctor de Mundos III (Mystagogia Narrativa – El Legado de Juan); y 7 libros de cuentos en desarrollo: Doctor de Mundos II (Visiones Extrañas); Perdido en el Templo (En los umbrales de mi Getsemaní); Punciones Mentales; Mixturas Cotidianas; Los Espaciales; Atila y Otros Cuentos de ABC; El Reino de los Sueños II. Premiado en más de 50 certámenes literarios (locales, regionales, nacionales e internacionales). Su obra y biografía forma parte de más de 30 Antologías locales, regionales, nacionales e internacionales (Argentina, España, Colombia, USA, etc.). Usuario colaborador de 38 Magazines virtuales locales (Ceres, Rafaela, Santa Fe), nacionales (Bahía Blanca, Buenos Aires, Mar del Plata, Mendoza) e internacionales (Canadá, Colombia, USA, México, Venezuela, Italia, Marruecos, España y Bosnia) y 21 Suplementos Culturales: Diarios “Época” y “El Litoral” (Corrientes); La Opinión (Rafaela - Provincia de Santa Fe-Argentina), y “El Litoral”, “La Provincia” y “Diario Uno” (Santa Fe-Argentina); así como en las Revistas Literarias Gráficas: TIERRAS PLANAS de Ceres (Provincia de Santa Fe-Argentina); “CLARABOYA” (Coronda); LA SABIA LUCIÉRNAGA” -Área de Cultura, Comuna de María Juana (Provincia de Santa Fe), BANCO CLUB, ROTARY CLUB SANTA FE, PLEAMAR, LA GACETA LITERARIA DE SANTA FE, VOCES y TRAZAS (UNIVERSIDAD CATOLICA DE SANTA FE) y SUELO SANTAFESINO (Subsecretaría de Cultura de la Provincia), de Santa Fe (Argentina); MILENIUM y NUEVOMUNDO (Ia. y IIa. Etapa), de Buenos Aires (Argentina); ACALAN - UNIVERSIDAD DEL CARMEN (Estado de Campeche-México); DECIRES (Cosquín-Córdoba-Argentina) y TERCER MILENIO EN LA CULTURA (Rosario-Argentina). Ha sido Jurado de eventos literarios y presentador de libros y condujo durante 8 años (1979-1987) junto al escritor santafesino, Edgardo A. Pesante (1932-1988) el Programa “Acontecer Literario” (Radio Nacional Santa Fe). Es miembro de numerosas entidades culturales, nacionales e internacionales. Nos trae hoy un relato con raíces filosóficas.






                                  CONSUELOS



Al Sueño de Dios, transido por la libertad del hombre…



   Ahora, manando sin cesar desde el océano de la Sabiduría, sus pensamientos eran tan bellos, nobles y elevados (o profundos), tan claros y vitales, como una surgente amanecida, de pronto –ráfaga beatísima- en el seno de una desértica tierra de esperanzas…

   Eso fue lo que sintió. Y luego vio. Se vio.



   Entonces, despegándose de la tierra que lo había engendrado, irguió con lentitud aquello que sería su cuerpo hasta ponerlo de pie.

   Luego, con la inseguridad de una reciente consciencia de sí mismo, arrojó al suelo el fruto que acababa de morder y, alejándose del manantial cercano donde había bebido agua sin saberlo, se palpó por completo… Todavía no sabía que aquellos atributos que lo asombraban como parte de un todo frondoso y acogedor, se llamaban sentidos…

    … Ni tampoco que aquello circundante tendría –de pronto- para él, un razón y un nombre: juicio o consciencia de realidad, de existencia, de vida… Estaba aún enajenado por el impacto de formar tantas imágenes en su extremidad superior y en ese pecho que golpeaba como un no sé qué, y que -de pronto también- llamaría… ¿tambor?, que inventó la posición narcisa para todos los filósofos del mundo por venir…



   Y al cabo, de pronto (porque siempre fue así desde la ya inaugurada cadena incesante de cosas por nombrar), un ruido extraño volvió a acercarlo hacia el purísimo espejo de agua dulce y sabrosa donde no hacía, sino segundos (aunque él no hubiera descubierto todavía al Tiempo en su inexorable acaecer), acaba de reconocerse como… un no sé qué.

   Mas -asimismo y de pronto-, espejado en los cristales acuosos que volvían a reflejar su imagen, dio cuenta de su impureza nata, y, aunque hubo querido llamarlo Amigo, no pudo.

   Allí estaba. Casi igual que él. Pero de pura Luz (después sabría que él también había brillado). Y aunque hubo querido llamarlo Amigo, no pudo.

  

   … Aquella extraña sensación que una criatura sinuosa y rastrera enroscada a unos nacidos tobillos, le contagió en sus desconcertados oídos –claro, de pronto, y mediante un susurro suave, sibilante-, ciegamente absortos ante tanta energía desplegada por el inmenso solaz donde se hallaba, se alojó mordaz también –y de pronto-  en su pecho núbil,  y le desplazó el juicio y el sentido y el nombre y el golpe que lo habitara en lo más profundo de ese lugar que sonaba como un tambor… Algo en aquello que palpitaba también -aunque de otro modo- en su cuenco superior, y por el que hubiera querido llamarlo Amigo, y no pudo.

   El Temor hacia todo lo que se le revelaba reemplazó, en la complejidad novedosa de su descubierto ser desnudo, cualquier otra idea o sensación que le animara a un gesto de proximidad con dicha Luz…



   Luchó. No lo sabía, pero así se llamaba (lucha) la resistencia que opuso para que no se desvaneciera en él aquella primera sensación de bienestar que había sentido al ponerse de pie bajo su alborada Presencia, instándolo de continuo a llamarlo Amigo porque su imagen era tan semejante a él… Pero no pudo. No pudo. No pudo…

   Y lo llamó… Dios.

   Entonces, inventando la suficiencia de  los gnósticos y la incredulidad de los ateos, abandonó cabizbajo el Jardín…

   Detrás, sobre sus huellas -pero con forma de mujer-, la Compasión vino a acompañarlo.-



Los amigos santafecinos nos convidaron con unos riquísimos alfajores y así recuperados –maquinista y trencito- seguimos camino para llegar a Buenos Aires y recoger a nuestro último pasajero, también viajero frecuente: ROLANDO REVAGLIATTI nació el 14 de abril de 1945 en BUENOS AIRES, ciudad en la que reside. Publicó en soporte papel dos volúmenes con cuentos y relatos, uno con su dramaturgia y quince poemarios, los que, además de cuatro poemarios inéditos en soporte papel, cuentan con ediciones-e disponibles gratuitamente para su lectura o impresión en www.revagliatti.com.ar  Ha sido incluido en unas setenta antologías: “Dramaturgia Latinoamericana: Argentina” (en República Dominicana, 2008); “Minificcionistas de ‘El Cuento’ Revista de Imaginación” (en México, 2014); “Poesía en el Subte” (1999), “Poesía Argentina Año 2000” (Tomo 1, selección de Marcela Croce, 1999), “MeloPoeFant Internacional” (bilingüe castellano-alemán, coedición en Perú y Alemania, 2004), “Pequeña Antología de la Poesía Argentina (selección de Jorge Santiago Perednik, 2004), “Al Sur”(2008), “El Verso Toma la Palabra (México, 2010), “Italiani D’Altrove” (bilingüe castellano-italiano, Italia, 2010), “El Cine y la Poesía Argentina(selección de Héctor Freire, 2011), “Del franelero popular” etc. Tiene además 185 producciones en video. Hoy nos trae su poesía cargada de originalidad.

E Mail: revadans@yahoo.com.ar



CHULI



        Inmanencia

                     de flores exiliadas

en los zapatos de un soneto

aunque digás que no

diseminada

polen y polvo

y harina

             todavía.





SEGUIRLA



Se refugió la perinola de tus pretensiones

en el cuchitril de mi indolencia

halló la calefacción exigua

que dejaba en la almohada mi cabeza



Tus pajarracos veraniegos revoloteaban sin cesar

excitadísimos por lo que caratulaba devaneos

por tanta piel quemada

que no pestañas



Me arrojé a mis brazos

cuando supe en lo hondo

que maltrecha y dormida

me esperabas para seguirla

                             todavía





RUBIA EN MOVIMIENTO



Aparece y desaparece

                          rubia de verdad

te encuentra en su libreta

y llama por teléfono

                         cuando ya la olvidaste



viene y no viene

es detenida pero se va

se deja retener huyendo



equidistante y cariñosa

te exige que la quieras

mientras la querés

te hace dudar

que es lo que precisa creer que advierte

para disparar

para arrancarse de vos

insostenible

            tibia

                disgustada.





DE TANGO



Me dejaste por otro

aunque el otro no existía cuando me dejaste

por otro



Me dejaste

 por otro aunque el otro no existía

cuando me dejaste por otro



Me dejaste por otro aunque

el otro no existía cuando

me dejaste por otro



Me dejaste por otro aunque el otro no existía

Cuando me dejaste por otro, el otro no existía



Por qué me dejaste

                     mi linda Juliana

tu nene es un pájaro

de fuego mojado 





LA MUSA MERODEADORA

                                    

                                                Yo tan sólo veinte años tenía”

                                                           Enrique Cadícamo



Hablamos largamente en la plaza

de sus creencias, de mi incredulidad

a qué me dedicaba y qué quería ser

 —un levante común el mío, sin sospechar—

y qué nombre le puso a su hijito y por dónde

vivía ella

de Nicolás Olivari, más tarde

entre polvo y polvo

lavándose



Yo tan sólo veinte años tendría

y no aflojó

 —mi segunda puta

aquella merodeadora del Once—:



le tuve que pagar.



                    de su libro “Obras completas en verso hasta acá (Sobrevivientes)”





El trencito estaba agotado con tanto viaje y el pago llamaba. Al tranquito lento nos arrimamos al andén pampa y aquí los esperamos, con sus cuentos y poesías (más una minibiografía). Pueden enviarlos a: letrasenelanden@gmail.com



¡Hasta el próximo viaje! Un abrazo



CRIS FERNÁNDEZ