Editorial

(c) Diseño de portada - Paula Pappalardo



Número 131

¡¡BIENVENIDOS AL TREN …!!!!

Que hoy retoma su camino de letras y amistad. Entre algunos atisbos de una temprana primavera por estos sures (producto del cambio climático imagino) que renueva los colores y el espíritu, y nos anima a florecer en la alegría y el amor. Así nos vamos de viaje …

Y la locomotora, imbuida quizá de los aires olímpicos, resoplaba con fuerza esperando la señal de la campana. No se hizo esperar … y el trencito puso rumbo al aeropuerto (con la locomotora muy rejuvenecida) para allegarse a nuestro primer destino: México. Que allí esperaba un pasajero que ya ha viajado con nosotros: WASHINGTON DANIEL GOROSITO PÉREZ. Nace  en Montevideo, Uruguay el 24 de junio de 1961. Reside en IRAPUATO, MÉXICO desde 1991. En el año l999 obtiene la ciudadanía mexicana por naturalización. Estudió Periodismo aplicado a los Medios de Comunicación Social en UTU. Licenciado en Sociología. Posgrado en Enseñanza Universitaria. Diplomado en Desarrollo Humano Integral. Master en Ciencias con Especialidad en Sociología. Catedrático Universitario, Periodista, Conferencista,  Poeta, Ensayista e Investigador. Ha obtenido premios de periodismo, ensayo, cuento y poesía en México, Uruguay, Brasil, Argentina, España, Estados Unidos, Alemania y Francia. Ha integrado antologías poéticas en Uruguay, México, Argentina, España, Italia y Estados Unidos. Columnista de Análisis Internacional y Temas de Defensa en publicaciones de México, Uruguay, Argentina y Ecuador. Miembro de la Unión Católica Internacional de la Prensa (UCIP), Poetas del Mundo y Red Mundial de Escritores en Español (REMES). Ha publicado en Brasil, Ecuador, Suiza, Italia,  México, Argentina, Uruguay, Colombia, Estados Unidos, Chile, Cuba, España, Rusia, Israel y Paraguay. Integra 15 antologías internacionales y 3 nacionales (Poesía, haikus, poemínimos y microcuentos). Hoy nos entrega dos de sus poemas, plenos de emotividad.

PROMESAS DE AMOR

Prólogo de fuego.
El sol
te dora, ilumina
y refleja
tu color de espiga.
Y vos
criatura desvestida,
un cuerpo abandonado
piel de perlas.
Nuestros espíritus somnolientos
una mueca de cansancio
impide
intercambiar mariposas
y cuentas de cristal multicolor.
No sé
si ya existía
o entre los dos
inventamos el amor.
Aún hay tiempo
para poseer y
poseernos,
recuperando el cielo
que algún día
te prometí.


MAR AMANTES

El mar
alberga los sueños de amor,
los amantes
se buscan y se enlazan
entre las algas fosforescentes, corales y estrellas
creando su propio arrecife-.
Entre el murmullo de olas
y el cantar de gaviotas
te buscan los cuerpos
despojados de amor.
Los cobijas tiernamente
en la embriaguez
de las profundidades.
De pronto,
emerges como la sirena que eres
me abrazas tiernamente.
Desnudos en cuerpo y alma
arropados por besos salitrosos.
Los azahares de tu cuerpo
invaden mis sentidos,
primavera marina.
Las nubes con sus figuras
invitan a amarnos.
El agua no apaga nuestros fuegos.


La maquinista se tomó unos tequilas mientras cantaba con los mariachis que habían venido a serenatear. Pero había que seguir el rumbo … Y llegados a nuestro país desembarcamos en Córdoba, para recibir a la segunda pasajera: LUISA ESTER CARBALLO. Nació en TULUMBA (pcia. de CÓRDOBA)  y vive  actualmente en Córdoba Capital. Profesora de Economía Doméstica, título del Instituto Nuestra Señora de la Merced. Pos-título Especialista en Gestión y Administración de Sistemas Educativos – Universidad de Playa Ancha Chile. Jubilada como Prof. De Educación Tecnológica. Asiste desde hace 20 años al Taller Literario del Colegio de Escribanos de Córdoba. Obtuvo mención y dos primeros premios. Categoría poesía,  concursos organizados por la Municipalidad de Villa Tulumba. Participa de Encuentros de Poetas y Escritores. Es Secretaria General de la S.A.D.E. Organiza Encuentros de Talleres Literarios en el Museo M. de Sobremonte, como miembro de S.A.D.E y Encuentro de Poetas en Villa Tulumba, como Pte.A.M.A. filial Tulumba.
Publicó en 25 antologías: poesías y narrativas. Y aún inéditos los libros “Señal” y “Brisas”. Participó en el Noveno Congreso  de escritores SADE Córdoba 2015. Hoy nos trae dos cuento que espero disfruten.

E Mail: cluisaester@yahoo.com.ar


                        DOÑA LUCÍA FLORES VIUDA DE NO SÉ QUIEN

Habían pasado tres días y no hubo leche planchada. Fuera de la presencia de mi papá, le pregunté a Doña Lucía
       -¿Usted nunca come postre?
       Castañeó los dientes y me respondió:
-          Ahí tienen queso casero con dulce de durazno. Mis hermanos me miraron como amenazándome que me acusarían
-          Yo me refería, para comer después de todo esto, dije señalando las fuentes.
-          Queso con dulce de durazno –me respondió de nuevo la vieja. No obstante la respuesta, seguí insistiendo
-          Mi mamá nos hace leche planchada
Recuerdo la cara de la mujer. Torció la boca y los labios quedaron como hilvanados con alfileres .
Después de todos los reproches de mis hermanos, ella se agrandó y casi sobreactuando en el papel de matrona, quiero decir haciéndose la virtuosa salió de su sitio y con sus brazos descomunales  y actitud militar, me preguntó si yo la sabía hacer.
Rápidamente apartó la mirada amenazadora y volvió a su lugar, porque entró mi papá. De hecho todos bajaron las miradas y en un silencio profundo la calma fue dando paso lentamente.
           De repente comprendí que tenía que explicar cómo mi mamá hacía la leche planchada.
-          ¿Papá puedo hablar? –le pregunté
-          Mejor cierra el pico – me contestó. El sonido de las risas contenidas y un carraspeo de triunfo ladino y complaciente de la vieja, hizo que   mi cabeza tejiera una sensación de venganza..
-          Mañana le doy la receta –le dije a doña Lucía, quien fingió que no me atendía.
-          Mañana le doy la receta –volví a decirle. Se encogió de hombros.
-          No estoy bien  y no quiero escuchar a nadie –me dijo al otro día, mientras me servía el desayuno.
A pesar de lo que acababa de oír le dije acá tiene la receta, preguntándole si entendería la letra Por una atención empecé a leerla . Se baten tres yemas, se agrega de a poco el litro y medio de leche, intercalando con la taza  y media de té de harina común. Se va revolviendo a fuego lento, mientras le agrega la cucharada de esencia de vainilla y media taza de azúcar. Cuando esté espesa, dejar en el fuego unos tres minutos, siempre revolviendo. Tiene que quedar como una crema pastelera, pero más chirle. Se vierte en una fuente acaramelada Esperar unos cinco minutos que se forme una capita arriba. Espolvorear con azúcar y con una plancha de hierro en forma de T casi al  rojo vivo, quemar la azúcar. Por último batir las claras con dos cucharadas de azúcar a punto nieve, cubrir toda la crema. Dar un golpe de horno, hasta que el azúcar se dore. Se sirve frío.
             Levanté la vista esperando su conformidad y no estaba, no, no estaba. Con su capa rojo furioso y su pollera larga escocés y sus botas abrochadas, estaba allí en el patio, barriendo.
              Luego dejó la escoba.
-          Cuando usted salga de la escuela se va a don Cristino y me compra cinco kilos de harina, dos de azúcar, uno de yerba y uno de maíz molido.
-          Nueve kilos –le dije furiosa, en  esa pieza a lado del galpón hay de todo.
-          No me importa, eso es para mi. S i usted no me trae eso, le avisaré a don Pablo.
Con mi siete años, diez meses y doce días, con mis sesenta centímetros de estatura y treinta y tres kilos de peso, caminar  quince cuadras con tanta mercadería, no y no,  imposible.
        Me fui convirtiendo en mi propio fantasma. Levanté mi cartapacio y salí por detrás de la casa sin desayuno.
        En clase no podía concentrarme. Imaginaba a la Voz del Interior que así la llamaba mi hermana Clara a la vieja, porque publicaba todo, contándoles que me fui sin desayuno.
        El olor de azúcar quemada cuando regresé inundaba hasta el monte, me parecía que estaba soñando. Un éxito de la vieja con el postre. Un sentimiento confuso como de alegría y culpa se anudó a mi garganta.
         Cuando volvió mi mamá de viaje le conté mi obra cristiana, generosa, instructiva que le di a doña Lucía. Comencé a darme cuenta por su rostro que no le gustó ni medio mi gesto.
-          Mis recetas a nadie Que sea la última vez  -me dijo egoístamente.


CUANDO EL SEMÁFORO TODAVÍA NO DABA PASO                                         

                Cuando el semáforo todavía no daba paso, Germán atravesó la calle casi corriendo, bocinazos insolentes y hasta un recuerdo sin piedad de su madre se oía a lo lejos.
                -La armonía de hoy a quedado en jaula –dijo al momento que estallaba un grito desde un balcón. Un grito de alegría, de festejo y con un concierto de risas.
                 -¡ Papá! podés subir acá no hay nada solemne –le gritó una chica vestida de rojo con una copa en la mano. Germán alzó la vista
                  - Qué parecida –dijo, recordando sus viejos amores y siguió su camino hasta la playa de estacionamiento.
                    La primavera inundaba el aire, pero el día no se correspondía en absoluto con su estado de ánimo. El tiempo en ese momento le resultaba hasta deprimente y cambió al constatar que alguien lo tuviese en cuenta.
                    Entró a la playa a sacar el auto y marchó para su casa.
                     Para su madre es el hijo de su vida, lo ha malcriado siempre, eso explica por qué a los treinta y cinco años siga soltero cargando los caprichos de  mamá. Mientras él se bañaba, la madre planeaba las preguntas que le haría mientras cene.
                      El orgullo que siente por él, no hizo más que mirarlo y mirarlo y alcanzarle todo lo que necesitaba, hasta que la capacidad de pensar para organizar una pregunta la perdió.
                       De pronto Germán recordó lo del balcón, se abrió en él un despliegue de gozos que hasta su vista empezó a brillar. Miraba a su alrededor para encontrar una palabra y expresarle a su madre lo vivido en ese momento .
                       -Alguna loca –contestó la madre. Penosamente  consiguió enfadarlo
                       - No voy a cenar –dijo y su rostro adquirió una clara expresión de resentimiento.
                        -¡Dios Santo! Andá hijo, disfrutá  con esas rameras, putas busconas  y continuó gritando:
                          -Quiero ahorrarte una vergüenza pública, idiota.
                          Él apoyó la cabeza en sus dos brazos, hundido en la mesa, como si estuviera pensando en sus próximas horas . En ese momento decidió arriesgarse; Se vistió de fiesta y salió como un rayo para la invitación del balcón. Mientras manejaba iba desapareciendo su mal humor.
                           Treinta minutos después el auto se detenía  a una cuadra de la fiesta, bajó se acomodó la corbata, encendió un cigarrillo , miró el edificio que se elevaba  todo
 Iluminado
-          Qué buen lugar  -dijo y reflexionó como haría para ingresar a la fiesta, no quería exponerse al ridículo Arrojó el cigarrillo y pulsó el botón del portero.
Como siguiendo el compás de una música, un señor se acercaba con la lista de los invitados . Antes que Germán abra la boca
-          ¿ Viene al cumple de Luciana? –le preguntó
-          En realidad vengo porque me invitó una chica vestida de rojo
-           Hay como cinco vestidas de rojo
-           Vamos la conozco –dijo Germán
-           Su nombre, por favor- le preguntó, cuando a la izquierda de Germán se acercó un joven y le dijo al portero:
-          No le abra este es un delincuente
-          ¡Roberto, qué suerte, que suerte encontrarte, hoy me acordé de vos – le dijo y se abrazaron, recordando cuando eran compañeros de      trabajo.
                Subieron al ascensor charlando, Germán le comentó lo de la chica. En el tercero muchas espaldas se movían bajo una nube de humo y los oídos inundados de sonidos.
                 Una chica contorneándose y al compás de la música lo envolvió con los brazos a Roberto y tarareando el tema se perdieron los dos en la pista. Las parejas se chocaban entre sí, hasta trastabillar, sandalias y zapatos volaban por el aire.
                  El corazón  de Germán vibraba como un volcán, sólo sabía de la chica vestida de rojo, cautelosamente la buscó. La vio en la barra, sorteando bailarines se fue acercando. Lucía sus pechos llenos, blancos, las piernas perfectas. Imaginó su sexo con ella. Mientras ella lo seguía con la mirada, lo miraba  con dulzura, con la cabeza inclinada hacia un costado le tiraba piquitos. Pero ocurrió que otro joven se le adelantó, la saludó con un beso y no se apartó más de ella.
Desde ese momento Germán comenzó a masticar chicles  y pasaron los minutos y más y pasaron las horas.
                     En un intento de comunicarse con Roberto, a través de un haz de luz lo alcanzó a ver, pero Roberto ni siquiera lo miraba, los ojos estaba ocupados en el techo como queriendo atravesarlo para liberarse.
                      Germán respiró hondo y decidió retirarse. Cuando iba saliendo Roberto lo alcanzó.
-          Las chica está en la barra, un vago de camisa lila está con ella –le dijo Germán y continuó:
-          Haceme una llamadita si la conocés, averiguame todo –le dijo y se dieron un abrazo.
Cuando salió, la luna lo esperaba todavía, puso el auto en marcha, se recostó en el asiento unos segundos y con un montón de ilusiones perdidas partió para su casa.
         Mientras se quitaba la ropa sonó el celular.  La chica vestida de rojo con el muchacho de camisa lila es Gorrioncita, el travesti del barrio; Decía el mensaje.


Nos despedimos de Luisa y proseguimos rumbo a otra localidad cordobesa, para recibir a una vieja amiga (por afectos, no por edad): HERMINIA UTRERA CASALIS. Reside en la ciudad de SAN FRANCISCO (prov. de CÓRDOBA). Poeta, escritora, maestra, pintora de óleos, autora de canciones, profesora de piano. Creadora y fundadora de 32° Encuentros de Poetas" OSCAR GUIÑAZÚ ÁLVAREZ " de San Francisco, Córdoba. Directora propietaria de " REVISTA DE LOS POETAS y de Ediciones Iberoamericana. Fundadora del " Grupo literario poetas y narradores de San Francisco. Editó: Treinta historias de amor, Antologías de los encuentros de poetas, Conferencias y Ensayos. Supera los cuatrocientos premios literarios, numerosas distinciones. Nos acerca hoy sus poemas, escritos desde el corazón.

                                    

C O L O R E S

Cuando percibo los colores de los regocijos
detengo la mirada en el espejo de mis horas vividas
y relajo las ansiedades pintadas de colorido fulgor.

Son destellos de la pulcritud innata de los tiempos
que añoran las adversidades precisas para elevar al horizonte
ese halo de sugestivas notas musicales arraigadas a mi locura.


Es que la verdad se nutre de pequeñas advertencias
que ensayan un nuevo acto de ternuras al infinito
para dislocar esos vaivenes del futuro desmembrado.


Casi un despojo de alegrías afirmadas al unísono esquivo
con revelaciones precisas motivando un embrollo
apasionadamente lógico cuando se avecina la primavera.


El corazón se me inquieta, el desollar de la verdad se esfuma
el canto sobrio de las aves al amanecer desboca los vientos
y en el ramaje enredado de la siesta calla su devenir el amor.
Ese alocado amor que me asiste desde todos los tiempos.


UNA NOCHE DE PASIÓN

Te amo
y lo repetiré mil veces
enardeciendo al ruego de mis entrañas
acalladas tantas madrugadas.

Sí, te amo
con ensueños y locuras juveniles
rescatando en esta noche de regocijo total
sus embrujos y lujurias
sin doblegar sonriente
sus anhelos de ternuras.

Te amo y lo subrayo
para que el lucero se sonroje
de abismos y deleites.
Te amo y lo reafirmo
mientras la luna
desde su lejanía

nos presagia
una noche de pasión
y desenfrenos.


E N I G M A

Aún faltan piezas
en el rompecabezas del destino
que determina la esencia.
No las hallamos dispersas
sobre el incierto tablero
que demarca el sobrio juego.
Blancas y negras
soportan su ensamble
en el reinado de la alternativa.
Tallas que aseveran
el resplandor del enredo
en los arpegios de un rito.
Aunque la vida
ensaye un nuevo juego
los tapices del arrebato serán
la guadaña apropiada al reto.
De allí que la espera soporte
una estocada tangencial
en la estructura de lo incierto.

Enigma es la vida
en el juego diabólico de los instantes
sobre el verdinegro matiz
de los ocasos.


Y como estábamos en el límite con Santa Fe nos arrimamos para recibir a nuestra última pasajera, quien ya también ha viajado en el tren: STELLA MARIS TABORO. Dejo que se presente a sí misma: “Soy Maestra Normal Nacional y Profesora de Historia. Nacida en la ciudad de Rafaela, en la provincia Santa Fe, resido en la ciudad de SAN JORGE (prov. de SANTA FE). Me desempeñé como docente durante 33 años. Nunca he participado en concursos ni antologías. Mi inclinación por el escribir, lo he expresado en versos: “Vivo y muero en mis letras./ Hay algo imperceptible / que derrama en mí esta adicción / de la que no puedo escapar, / y donde me nutren /arroyos interminables”. De esos arroyos interminables nacieron estos libros de poemas: “Sonidos de luces y sombras” – “Burbujas del alma” – “Rocíos de versos” – “Pétalos en el viento” – “Olas del silencio” – “El cuenco de mi valle” – “Tinta de arrope” – “El cielo de mi atardecer” – “Transparencias del alba”- “La historia en poemas” – “Pájaros en mis manos” – “Flores en suspenso” – “Poemas de cristal” – “La otra piel poética” -“Esparciendo esencias” “Alas quebradas”. La mayoría de ellos nacieron artesanalmente de mis manos. Además soy autora de relatos fantásticos: La dama del rojo clavel”; “La casa del fangal”; “Donna dentro nelle storie”; “Rosas amarillas”, “Cuentos de personas fantásticas”. MI literatura infantil abarca cuentos y poemas”. Hoy compartimos poemas de su autoría.


MIRA
Ve a mirar
los rosales que se marchitan,
ve a sentir que su aroma
la robó la brisa
y prendió en tu mirada.

Verás también
que sus pétalos
donaron su terciopelo
a tus labios palpitantes...
Ve a mirar, los pimpollos
que despiertan
y se refugian
en un poema que vuela
hasta hallarte
serena y callada...
Entonces verás
en donde estarán
los secretos de aquellas rosas
en su existencia callada ...


FLOR
Flor, desnuda de pétalos,
cómplice de un tiempo
de luces y de magia,
meciéndote , en el abismo transparente.
Ya no bebe la abeja
en tu cuerpo fresco de néctares
cargado de fragancias.
En el aire naufragó tu corola
montando en colinas de sueños eternos
donde ahogó su canto el colibrí .
Resplandor efímero
el de tus pétalos,
acariciados por el sol,
espejos de una luna
besando los temblores de tus bordes...
Pálido ese tiempo,
con asombros y murmullos.
en el silencio de la noche
aún respira tu aroma.

​​
AÚN ERES HOGUERA
Hoguera encendida,
chispas en el oscuro callejón
de mi alma que te busca.
Me sumerjo
en las heridas que sembró el dolor
sin la compañía de tus pasos.
Si arcilla en mis manos fuiste
por que no aseguré mi partida
antes que la tuya.
Si eras luminoso como el sol
por qué la noche devoró tu luz.
Si andabas como un pájaro
con tus alas pintadas de libertad
por qué buscaste otro paraíso.
Me sumerjo en tibios versos
sintiendo tu sabia latiendo
en mis manos.
Me fundo en este renglón
donde están las golondrinas
de tu entrañable voz...

Unos mates …. unos ricos alfajores … y la locomotora puso rumbo a su andén. Estaba cansadita la pobre … Y aquí los espero con sus poemas y sus cuentos (más una minibiografía) para seguir viajando. Recuerden: son Uds. quienes hacen esta revista con sus colaboraciones. En trencito está en: letrasenelanden@gmail.com
Antes de la despedida quiero agradecer los mensajes y los comentarios que hacen, es un caramelito para el alma de esta maquinista. Un abrazo para todos.

CRIS FERNÁNDEZ